El evento virtual contó con la participación del ministro de Hacienda y Crédito Público, José Manuel Restrepo Abondano; el presidente de junta directiva de Coljuegos, Jesús Antonio Bejarano; el presidente de Coljuegos, Cesar Augusto Valencia, presidentes de los gremios y expertos especialistas en cumplimiento del sector financiero y del sector de juegos de suerte y azar.

Durante el conversatorio “Una industria transparente, un sector competitivo” en el que el presidente de Fecoljuegos, Evert Montero Cárdenas, tuvo la oportunidad de compartir espacio con sus colegas, el presidente de Asojuegos, Juan Carlos Restrepo, la presidente de Cornazar, Elizabeth Maya y el presidente de Fedelco, Gonzalo Medina; el dirigente de Fecoljuegos destacó el trabajo que se ha realizado para visibilizar y posicionar a la industria de juegos de suerte y azar como un sector transparente, además aseguró que los logros hasta ahora obtenidos se deben al trabajo articulado que se ha adelantado con entidades como la UIAF, la UNODC, la Superintendencia Financiera y la Asobancaria, el cual se ha ido materializando a través de los comités de oficiales de cumplimiento que se crearon en la federación.

Por otro lado, al finalizar su intervención se refirió al proceso de reactivación económica, indicando que la recuperación ha sido lenta y se ha visto impactada además de las restricciones por la pandemia por la situación de orden público en el país, por lo que, se requieren medidas que impulsen de nuevo la operación, comercialización de las modalidad de juego con nueva oferta de juego, mayor capacidad administrativa e inversión tecnológica en la entidad, así como también, el fortalecimiento del área de control a la ilegalidad para atacar de raíz este flagelo que afecta la competitividad, el crecimiento de la industria y los recursos de la salud de los colombianos.

Apartes de la participación del presidente de Fecoljuegos, Evert Montero Cárdenas

Los juegos de suerte y azar no se han visto permeados por ningún caso de lavado de activos y financiación del terrorismo, así lo ha indicado el superintendente financiero, Jorge Castaño y el director Javier Gutiérrez en diferentes escenarios. Señalando además que el sector ha hecho un esfuerzo importante en la lucha antilavado y que “es el mejor ejemplo en donde se ha visto cómo a un sector particular se le pueden abrir las puertas”.

De hecho, los resultados de la última Evaluación Nacional del Riesgo 2019 desarrollada por la UIAF cada tres años, catalogó a los juegos de suerte y azar como uno de los sectores menos vulnerables a los delitos de lavado de activos y de financiación del terrorismo, la industria se ubicó en niveles de riesgo bajo.

Noticias como estas demuestran el trabajo que estamos realizado de la mano de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la Unidad de Información y Análisis Financiero y Asobancaria, con quienes nos hemos articulado para consolidar acciones que nos permita prevenir los riesgos, blindar a la industria e involucrarnos cada vez más con el sector financiero, uno de los mayores intereses para este sector.

Fecoljuegos ha estructurado dos Comités de oficiales de cumplimiento; uno para la modalidad de juego online y el otro específicamente para los juegos localizados, casinos y bingos. Ambos Comités se reúnen periódicamente para adelantar la agenda de trabajo propuesta en nuestro plan de acción. Nos encontramos en un momento donde el valor se genera con la participación y concertación de las partes a través de la discusión y por eso creamos estos espacios con el objetivo de ir en vanguardia con los avances en materia de gestión del riesgo y acompañar a nuestros agremiados en este proceso.

A la fecha los Comités se encuentran actualizando la matriz de riesgo, trabajando en el Reporte de Operaciones Sospechosas, y en las recomendaciones del GAFI, así como también, estamos estructurando diferentes espacios de formación que buscan aportar al desarrollo profesional de los colaboradores de la industria.

Además, hemos adelantado diferentes mesas de trabajo con expertos y acompañamiento de la institucionalidad para avanzar en la transición del sistema de prevención y control a un modelo de sistema con enfoque basado en riesgo.

Reactivación económica 

Retomando la jornada de dos turnos y con las flexibilidades en el aforo que contempla la resolución 777 de 2021, esperamos que de aquí a diciembre la operación de los juegos localizados muestre una mejor recuperación.

No obstante, para lograr una total reactivación y si queremos mayores recursos para la salud de los colombianos, necesitamos mayor eficiencia administrativa por parte del regulador y no que se impongan más cargas operacionales a los concesionarios. Requerimos un sector competitivo y esto lo conseguimos robusteciendo las acciones para combatir duramente la ilegalidad, flagelo que impacta a quienes sí contribuyen a las arcas del estado y brindan garantías a los jugadores. Coljuegos debe contar con una mayor estructura en el área de control a la ilegalidad para resolver los rezagos que se tienen y mejorar la funcionalidad en este aspecto, por ello queremos invitar a la entidad a que conozca e interprete la industria con una visión más amplia, donde se comprenda la diversidad y el desarrollo comercial de cada modalidad de juego, lo que permitirá además la agilidad en la toma de decisiones para la implementación de nueva oferta de mercado.

Por otro lado, es urgente una modernización tecnológica en los servicios que presta la entidad, que se dé espacio a los procesos de innovación para conseguir una actividad eficaz que tenga la capacidad de agilizar los trámites y los procesos que se requieren para mantener en funcionamiento la operación. Si algo nos ha dejado la pandemia, cuando más fuerza toma la cuarta revolución industrial es la importancia de invertir en tecnología.

El comportamiento del segundo semestre de 2021 para los juegos localizados dependerá de factores externos como la confianza del consumidor o el avance del Plan Nacional de Vacunación, por ello, necesitamos que Coljuegos adopte medidas que se ajusten a la realidad del sector pues las tomadas hasta ahora no cumplen con las necesidades y expectativas de la operación. El recaudo demuestra el impacto económico de la operación, con la reducción de los recursos por derechos de explotación, que en el primer trimestre de 2021 fue de 54.841 millones de pesos, 45% menos que el mismo periodo del año anterior.

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